Sermón modelo
Título: Las Dadivas de Jesús.
autor: Natanahel Benítez Felipe.
INTRODUCCIÓN
a) Saludo:
Que privilegio poder llegar a sus corazones a
través del mensaje de la palabra de nuestro buen Dios en estos momentos.
b) Planteamiento:
Durante mucho tiempo y de
muchas maneras el ser humano ha tratado de conseguir la tranquilidad a su vida.
Ha buscado en diferentes lugares y cosas por mencionar quizás el dinero, en el deporte o en el trabajo o en
posesiones materiales y simplemente no encuentra
lo que tanto anhela.
c) Frase
Transicional:
Es en la experiencia de una mujer llamada
María que estudiaremos tres dadivas que el ser humano recibe cuando busca la
presencia de Cristo Jesús. Con el propósito de que al buscar a Cristo Jesús, cada
uno de los oyentes también pueda recibir estas dadivas de parte de Él. Y
encontrar la felicidad y la tranquilidad anhelada.
Cita Bíblica: Lucas 7:36-50.
CUERPO:
Por gratitud hacia Jesús un hombre llamado
simón preparo un convivio para Jesús y sus invitados todo estaba listo para la
atención de quien hacia un tiempo atrás, en la vida de simón le había realizado
un milagro curarlo de la lepra. Esta enfermedad en tiempos bíblicos era una
enfermedad incurable y era la principal razón de este hombre mostrar gratitud
hacia Jesús.
El
pasaje bíblico muestra que dentro de esta historia una mujer que había sido pecadora
(Luc.7:37) de nombre María llega a la
fiesta. Ella había oído hablar a Jesús de su próxima muerte, y en su
profundo amor y tristeza había anhelado honrarle. A costa de gran sacrificio
personal, había adquirido un vaso de alabastro de "nardo líquido de mucho
precio" para ungir su cuerpo. Su pena se convirtió en gozo y ansiaba ser
la primera en honrar a su Señor. Quebrando el vaso de ungüento, derramó su
contenido sobre la cabeza y los pies de Jesús, y llorando postrada le humedecía
los pies con sus lágrimas y se los secaba con su larga y flotante cabellera. Había procurado evitar ser observada y sus
movimientos podrían haber quedado inadvertidos, pero el ungüento llenó la pieza
con su fragancia y delató su acto a todos los presentes (Luc. 7:38)
Simón al ver la actitud de Jesús hacia
esta mujer desaprobó la atención que el maestro mostraba hacia María, y
dijo para sí: “Si este fuera profeta,
conocería que clase de mujer lo toca, que es pecadora” (Luc.7:39).
Es en este momento que podemos apreciar a
través del pasaje el amor protector de Cristo Jesús hacia esta mujer llamada
María y conoceremos la tres Dadivas que el cristiano recibe cuando busca a
Jesús con un corazón sincero y agradecido.
1. Protección.
(Lucas 7:40-46)
o Toda
persona que busca a Cristo Jesús siempre estará segura bajo la protección de Él.
Las personas y Simón mismo murmuraban y cuestionaban la actitud del maestro. Incluso
Simón llego a dudar del salvador. Pero Jesús no abandono a Simón por el
contrario con amor y compasión también lo ayudo a restaurar su vida.
o Pero
quien más sino solo Dios que conoce y escudriña los corazones sabia de la
necesidad y el aprecio que esta mujer mostraba al ungir sus pies, sin dilatar,
en el pasaje se puede ver reflejada la protección de Jesús al interceder por
ella Estaba por ausentarse sin ser
elogiada ni excusada, cuando oyó la voz de su Señor: "Dejadla; ¿por qué la
fatigáis?" El vio que estaba turbada y apenada. Sabía que mediante este
acto de servicio había expresado su gratitud por el perdón de sus pecados, e
impartió alivio a su espíritu.
o El
que escudriña el corazón leyó el motivo que impulsó la acción de María, y vio
también el espíritu que inspiró las palabras de Simón. "¿Ves esta
mujer?" le dijo él. Es una pecadora. "Por lo cual te digo que sus
muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco,
poco ama. (Deseado de Todas la gentes, pág.520).
o Que
maravilloso es saber que nunca estamos solos y abandonados por el contrario que
seguridad da saber que Jesús siempre recibe a los pecadores que lo buscan con
un corazón sincero y les muestra su protección.
2. Perdón.
(Lucas 7:47-49)
o El
perdón se basa en el amor humilde, más que en la escasez de pecados evidentes.
o Cristo
Jesús ofrece la segunda dadiva a esta mujer y es el perdón. No solo Jesús tuvo
palabras para Simón, sino que se dirigió a la mujer misma: “Tus pecados te son
perdonados” (Luc.7:48). Cualquier duda que tuviera de ser perdonada, se
desvanecía en aquel momento. Tiene la confirmación del Señor mismo de que ha
sido perdonada, sus pecados borrados por completo. ¡Qué reconocimiento tan
solemne!
o El
resultado de todo cristiano reside en esta declaración, en si Dios a través de
Jesús nos perdona. No hablamos de ningún hombre, por mucha autoridad que tenga,
que nunca tendrá la autoridad de perdonar pecados, hablamos de Dios mismo,
reconociendo nuestro estado de “perdonado”. ¿Has sido perdonado? Sólo Dios lo
puede hacer es decir Jesús mismo (Luc.7:49).
Los mismos invitados estaban sorprendidos de que Jesús pronunciara estas
palabras, porque ellos sabían que solo Dios puede perdonar los pecados, pero
Jesús es Dios.
o Así
como perdono a esta mujer pecadora puedes tener la garantía y la seguridad que
Jesús perdonará cada uno de tus pecados en el momento en que vengas a sus pies
con un corazón sincero y agradecido.
3. Paz.
(Lucas 7:50)
o Su
amor y adoración fueron los frutos de verse perdonada.
o Las
palabras “ve en paz”, no solo eran un saludo, sino que implicaban una vida
nueva para esa mujer. Es decir ya no tenía culpas, cargas o pecados Cristo
Jesús la había declarada perdonada y salva. Ahora recibía la “Paz” que solo el
salvador Cristo puede dar.
o Es
curioso ver cómo no se dice nada de que la mujer hablara con Jesús
audiblemente, pero no hacía falta. Su ofrenda al Señor lo decía todo sin lugar
a dudas. Había tenido la oportunidad de derramar su corazón ante su salvador y
ahora volvía a casa segura y con una Paz en su corazón, que nunca antes había
experimentado.
o Cuando
a la vista humana su caso parecía desesperado, Cristo vio en María aptitudes
para lo bueno. Vio los rasgos mejores de su carácter. El plan de la redención
ha investido a la humanidad con grandes posibilidades, y en María estas
posibilidades debían realizarse. Por su gracia, ella llegó a ser participante
de la naturaleza divina. (Deseado de Todas las Gentes, pág., 521).
o Cristo
Jesús cumplía una vez más a sus promesas, al restaurar la vida de esta mujer
que para muchos ya no tenía esperanzas, por el contrario era objeto de críticas
y desprecios. Pero solo el amor del salvador podía otorgar el privilegio de
declararla perdonada y enviarla en Paz.
o Y
por haber depositado su amor y Fe en el salvador del mundo Jesús le dijo las palabras
anheladas: “Tu Fe te ha salvado. Vete en Paz”.
CONCLUSIÓN
a) Recapitulación:
Cuán
amable y poderoso es Cristo Jesús al concedernos generosamente sus dadivas de:
protección, Perdón, y de Paz.
b) Aplicación:
Tal
vez al igual que esa mujer pecadora, puedes verte en la necesidad de ser protegido,
perdonado y recibir la paz que solo Cristo Jesús puede dar. Bueno, la solución está ahí, a tu alcance.
Jesús es el único que puede perdonarte, brindar protección a tu vida y darte la
paz que tanto anhelas. La mujer confió, y recibió estas dadivas de pate de
Jesús, tú también lo puedes ser ahora mismo. Acércate a Él y pídele perdón y
salvación. Jamás rechazó a nadie. Por que como dice su palabra todo al que a mi
viene, nunca lo echo fuera (Juan 6:37).
c)
Llamado:
¿Cuantos
en esta hora desean recibir la protección de Jesús? ¿Cuántos anhelan ser
perdonados por Jesús? ¿Cuántos les gustaría recibir la paz de Dios? Si eres uno
de los que como María anhelan cada día recibir de parte de Dios estas dadivas
te invito a que pongamos nuestras vidas en las manos del salvado. Con la
seguridad que recibiremos de parte de Jesús estas dadivas. Oremos.


